Conos Imhoff
Cono de sedimentación de 1 L para medir sólidos sedimentables en mL/L bajo SM 2540 F.
Cotizar este producto
El cono Imhoff mide sólidos sedimentables por volumen, no por masa. El resultado se reporta en mL/L porque el ensayo no pesa nada: registra cuánto volumen ocupa el lodo tras una hora de reposo. Es una prueba de comportamiento hidráulico, y por eso el dato se traduce directo a dimensionamiento de clarificadores y frecuencia de purga.
El procedimiento de SM 2540 F es fijo: llenar a 1 L con la muestra a temperatura ambiente, sedimentar 45 minutos, agitar suavemente las paredes con varilla, reposar 15 minutos y leer a los 60 minutos exactos. Esa hora es el tiempo de retención hidráulica típico de diseño de un sedimentador primario: el ensayo simula ese tanque a escala de banco.
Su terreno es la NOM-002-SEMARNAT-1996 y el control de proceso de PTAR. Los sólidos sedimentables se eliminaron de la NOM-001-SEMARNAT-2021, de modo que el cono ya no aplica a esa norma. El modelo de referencia es el Nalgene 1000-0010, de policarbonato, 368 mm de alto y autoclavable, con tapón roscado de polipropileno de 13 mm que permite extraer el sedimento para la opción gravimétrica del mismo método.
Aplicaciones
- Medición de sólidos sedimentables en descargas al alcantarillado, donde el límite es 5 mL/L de promedio mensual, 7.5 mL/L diario y 10 mL/L instantáneo
- Control de proceso en plantas de tratamiento de aguas residuales
- Evaluación de la eficiencia del sedimentador primario
- Dimensionamiento de clarificadores y ajuste de la frecuencia de purga de lodos
- Muestreo por turno en giros que operan más de 18 h/día: 6 muestras simples por evento, cada una con su lectura
- Extracción del sedimento por el tapón inferior para la opción gravimétrica del mismo método
Qué cuidar
El ensayo lo definen el reloj y el raspado. Si se omite la agitación suave de las paredes a los 45 minutos, la pared cónica retiene por fricción sólidos que un sedimentador real no retendría y la lectura sale por debajo del valor real: es un artefacto de escala del cono de 1 L, no del agua. En sentido contrario, si entre partículas gruesas quedan bolsas de líquido o burbujas y no se estima ese volumen para restarlo, la lectura sale inflada. Dos detalles más de campo: un cono cuya punta no gradúe a 0.1 mL entre 0 y 1 mL vuelve ilegible un efluente tratado de 0.3 mL/L —ahí está la diferencia real entre un cono bueno y uno barato—, y el cono se surte sin soporte: sin rack no se sostiene vertical los 60 minutos.